Luna

No voy a correr lineas por extranjeros

O ridiculos a medio puente buscando errores y peros

Estare sentado en la playa de noche como un sendo cabron

En la isla que me dio pasion

Ilusion y no un supuesto vestibulo

Con una relacion escondida

Hiriendo hasta las mujeres del Prestibulo

Ahora preguntame que fue lo que conocia

Para usarlo contra mi

Ponerme encontra de donde naci

Por eso es que un gringo no entra aqui

Y un americano si, Cowboy baby!

Hablame de aliens o frecuencias sonoras

Para que un cabron de otro pais venga a joderme las horas

 No soy tuyo y corri por instincto

Dejame la linea, el pase que esto mio!

La arena, la sensacion de San juan Puerto Rico…

To the world

I feel inspired by the heart and spirit of all the countries.  They have so much to give and are unique in there own way of dancing, there way of sharing moments and how the keep there culture alive.

I recently learned that I’m of Marroqui descendency, meaning I’m Musulman or Arabic in some way.  This gave me so much freedom to live and fight, that I have a purpose now.  A really fun one.

I’ll ask a question to the one that cares or even doesn’t.  Which of which is a better 6 year old?  Who has the best culture or respect?  Who takes care of their soil even in draught?

What at this point has more value? A ruby? Or a happy women? An emerald? Or a hard working mother? 

What is inspiring to you?

Creencias Tainas

Coaybay

Los taínos creían que los muertos iban al Coaybay(“morada de los ausentes”) en el extremo de una isla llamada Soraya. Un lugar a la distancia, inaccesible para los vivos, gobernado por Maquetaurie Guayaba; es decir un espacio independiente con un líder independiente.

Opías

Los muertos tenían un espíritu llamado opía, se escondía durante el día y salía a la noche a comer guayaba, cuyo jugo produce una pintura de color negro con la que simbolizaban la muerte.

El murciélago era asociado a la muerte entre los taínos, pasaba el día escondido en la cueva, para de noche salir a consumir guayaba. Otros autores consideran que la lechuza también era un símbolo de la muerte para los taínos, ya que en sus representaciones, los ojos se asemejaban a las cuencas de los ojos vacios en los cráneos humanos.